miércoles, 9 de mayo de 2012

Salmon Fishing in the Yemen




Después de verla anunciada en prácticamente todas las estaciones de metro de la ciudad, el miércoles pasado me decidí a escapar de los estudios, ir al cine y verla. Fue una gran elección, desde luego su levedad me hizo olvidarme de la realidad durante dos horas.

Destacando desde el principio que no es una película profunda con un argumento sobre el que reflexionar, Salmon fishing in the Yemen no es la típica comedia romántica sin más trama que chico conoce a chica. Con un humor ligero que nos lleva a la sonrisa desde el principio, esta película critica la superficialidad del gobierno inglés de una forma inteligente y divertida. Situando, por supuesto, una historia de amor como núcleo.

La formalidad del personaje de Dr. Alfred Jone (Ewan McGregor) nos lleva a la risa pero también a plantearnos cómo la comodidad  de una vida fácil y establecida no es siempre un sinónimo de felicidad. La dulzura de Harriet (Emily Blunt) es, sin embargo, demasiado cercana a la fragilidad de una mujer que necesita el apoyo de un hombre en su vida. Está claro que algunos tópicos nunca cambiarán.

Y es, sin embargo, el personaje de un poderoso jeque de Yemen (Arm Waked) es que más nos llamará la atención por su cháchara filosófica. Muchas veces absurda, pero a veces real como la vida misma. Especialmente nos calará su fe en la religión y nos llamará la atención como consigue convencernos en que la fe puede llegar a ser tan importante como la ciencia (aunque al salir del cine nos olvidemos de ello).

Los paisajes, por otra parte, nos llevan a la evasión más absoluta. Sobre todo ese atardecer entre dunas, cuando una mujer-berebere se acerca lentamente con un cántaro de agua sobre la cabeza. Solo apreciaremos su figura al principio, debido a un potente contraluz producto de la caída del sol. Más tarde veremos la belleza de su rostro, de su raza.

Película perfecta para un domingo después de comer. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario