Si la hazaña de pasar cinco años
de su vida esperando y creando una fortuna para conquistar a Daisy que el Gran
Gatsby hizo por amor ya nos pareció sobrecogedora, que decir de los cincuenta
años que esperó Florentino Ariza para que Fermina Daza terminará en sus brazos:
la hazaña de lograr que su amada, una mujer ya anciana y recién enviudada, encontrara un nuevo deseo de vivir en el
ocaso de su vida.
El amor en los tiempos del cólera es un libro sin desperdicio
alguno. Desde la primera página nos transporta al mundo del siglo XIX, un mundo
de descubrimientos en el que los automóviles, vuelos en globo y viajes a París
son vistos como las tendencias más ambiciosas del momento. Ubicada en un lugar
conocido como la Manga (nombre ficticio para la real ciudad de Cartagena, Colombia),
el amor en los tiempos del cólera es
una de las tantas novelas caracterizadas por el Realismo Mágico propio de mucha
de la literatura de finales de siglo en Sudamérica.
A diferencia del famoso Cien años de soledad, esta novela narra
la historia de una sola generación, eso sí, una vez más centrándose en todos y
cada uno de los personajes que la componen: especialmente en la deseada Fermina
Daza, en su marido el doctor Juvenal Urbino y en su más fiel pretendiente
Florentino Ariza, el cual invierte toda su vida pensando en ella y esperando a
la muerte de su esposo para poder conquistarla finalmente. Sin embargo,
Florentino Ariza nunca contó con la realidad de que, para entonces, no serían más
que un par de ancianos más cercanos a la muerte que a la vida que él tanto
pretende.
No cabe duda de que lo más
maravilloso del libro es la habilidad del premio Nobel de literatura Gabriel García
Márquez para enlazar una historia con la siguiente y con la siguiente y así
hasta perder la cuenta. Y la maravilla de seguir la vida de decenas de
personajes que el autor utiliza, entre otros recursos, para lanzar guiños al lector.
Resulta, además, de lo más placentero que, una vez más, una novela de 1985 nos emocione
mucho más que la mayoría de las historias actuales.

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